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"Cuando empecé mi blog admití que, aunque la gente suele admirar mi optimismo, no siempre estoy en una nube de positividad. Lucho. Tengo días en los que la realidad de los últimos cinco meses coge peso o la incertidumbre del futuro aparece desalentadora. Me animé a mí misma a escribir sobre nuestro viaje, de forma abierta y honesta, incluyendo también los momentos difíciles - aquellos momentos, días o semanas en que las emociones golpearon con fuerza. Algunos podrían preguntarse por qué escribía y compartía esos momentos con la gente. ¿Por qué me abría a ese nivel de vulnerabilidad, especialmente cuando aquellos que me conocen saben cómo valoro mi independencia y mi fuerza?
En los primeros días de vida de mi hijo Kaleb y su diagnóstico de síndrome de Down tuve muchas emociones de las que se avergoncé: ¿Qué persona cariñosa sería capaz de tener estos sentimientos? Eran sentimientos que ni siquiera podía transmitirle a mi marido, TJ, que se ocupó de los problemas de salud y del diagnóstico de Kaleb mucho más rápido que yo.
Estuve leyendo historias de otras madres que habían recibido un diagnóstico de síndrome de Down que me ayudaron a perdonarme por tener esos sentimientos. En estos relatos las madres admitían los sentimientos que experimentaban y el tiempo habían tardado en asimilar la situación. Me ayudó a saber que no estaba sola en estos sentimientos iniciales y que, aunque no podía ver más allá de mis sentimientos actuales, había esperanza por delante. Así que si admitiendo mis momentos de debilidad y mis luchas puedo ayudar a un padre que ha recibido un diagnóstico que no se esperaba, entonces con mucho gusto compartiré mis experiencias.
Puedo decir sinceramente que cada vez he experimentado menos sentimientos de frustración, tristeza y celos de los demás, tal como otros que habían viajado por este camino me dijeron que iba a suceder. Pero esta semana tuve uno de los días más difíciles que había experimentado en mucho tiempo. Los martes son mis días para ir a Oklahoma Wesleyan University, impartir mis clases y llevar a nuestro otro hijo, Kaden, a la guardería mientras TJ trabaja desde casa y se preocupa por Kaleb. Mientras salía de dejar a Kaden me vino uno de estos momentos... al pasar por la guardería, me asaltó el pensamiento de cuán diferentes habrían sido las cosas si hubiese podido dejar a Kaleb en esa misma habitación. Me detuve un momento y miré por la ventana pensando que mirando a través de ella lo vería moverse, jugar o dormir con los otros niños. Podía imaginarlo allí con su cabecita, esas mejillas rechonchas y esos grandes ojos en la habitación. Por el contrario, estaba en casa, con su sistema inmune debilitado, oxígeno, tubo de alimentación y monitor. El pensamiento me golpeó duramente, y luché para ver a través de mis lágrimas mientras seguía caminando.
Esos sentimientos de que la vida era injusta me acompañaron al campus y intenté alejarme de ellos. Poco después recibí una llamada de TJ diciéndome que nuestro seguro de salud no cubría todo lo que habíamos pensado. Con los torneos de golf que TJ había comenzando nos habíamos organizado para que él se fuera los martes y una enfermera vienese esos días. Una semana antes del día en que esto estaba programado, descubrimos que no podríamos permitirnos seguir con nuestro plan.
Cuando me metí en la cama esa noche y cerré los ojos, la imagen de Kaleb en la guardería volvió. En medio de las emociones del día, no había podido ver lo que estaba empezando a entender en la quietud de la noche. El síndrome de Down y la prematuridad con la que había estado tan frustrada eran simplemente una parte de Kaleb. Ese cromosoma extra era una parte de esas mejillas irresistiblemente besables y los hermosos ojos que tanto amo. Ese cromosoma adicional se puede encontrar en las pequeñas manos que le gusta poner en mi cara o cuello para tranquilizarse a sí mismo... todavía lo estoy sintiendo. Podría estar frustrado todo lo que quería que tuviera, pero si no fuera por su nacimiento prematuro, puede que ni siquiera hubiese estado aquí con nosotros. La sola idea de esto es insoportable ya que ya no puedo imaginar mi mundo sin Kaleb dentro de él. Podríamos centrarnos en ese cromosoma extra que puede traer obstáculos adicionales, pero Kaleb sigue demostrando que está escribiendo su propio libro de reglas. Muestra su lucha por vivir desde el momento en que nació.
Entonces me acordé del libro de Amy Julia Becker, "Un regalo bueno y perfecto", donde se refiere a las discusiones con su esposo a la pregunta: "Si pudieras, ¿quitarías ese cromosoma extra?" Al comienzo la respuesta era un sí. Pero a medida que su hija Penny crecía, no estaba tan segura, y luego se convirtió en un no. Se convirtió en un no porque ese cromosoma extra era una parte de ella. Si se le quitase, ¿qué partes de Penny podrían haber desaparecido también? ¿Cambiaría su sonrisa o su risa?
Todavía no he llegado a la parte en la que digo que no quitaría el cromosoma extra si pudiera. Puedo, sin embargo, decirte que ya me encuentro preguntándome si ese cromosoma extra ya ha desaparecido, pues no sé hasta qué punto cambiaría al bebé que me ha capturado el corazón y continúa sorprendiéndome con su fuerza y vitalidad.
Soy humana y sé que seguiré poniendo remiendos en los sentimientos que se despierten en mí. Habrá momentos en que oiré hablar de amigos que tuvieron un embarazo y un parto aparentemente perfectos y me darán una punzada de envidia. Voy a ver amigos con sus hijos y a escucharlos ir haciendo malabarismos con todas sus actividades, fiestas, etc. En vez de eso, intentaré dar gracias a Dios por ellos y sus hijos mientras le doy gracias por mis dos hijos. Aunque admito que a veces tengo momentos de celos cuando la vida se vuelve un poco difícil, no cambiaría a nuestra familia por nada.
Miro hacia atrás y veo dos versiones de mí misma: la persona que era antes de este viaje y la persona en la que me he convertido después. Podemos tener nuevas rutinas en la hora de acostarse que la mayoría no tienen, como el carro con el equipo médico que movemos de una habitación a otra mientras trasladamos a Kaleb, alimentándolo a través de un tubo o manteniendo un registro de sus medicamentos diarios. Sin embargo, ha abierto nuestra familia a comunidades distintas, como las personas con necesidades especiales, que quizás no habríamos conocido.
Claro, no es el viaje que esperaba, pero me acostaré en mi cama y me quedaré dormida escuchando el compresor de oxígeno que ayuda a Kaleb, y daré gracias a Dios por mis dos hijos con los que hemos sido bendecidos, con cromosoma extra y todo.
Fuente: The Kaleb mom's blog
Madeline Stuart se quejaba de no poder seguir el ritmo de sus compañeros cuando salían de fiesta... así decidió, junto con la ayuda de su madre soltera, que todo eso iba a cambiar, ¡y de qué forma! Cambió su dieta alimentaria y aumentó su "dieta" deportiva, y, a pesar de sus problemas cardiacos, todo fue sobre ruedas... hasta el pistoletazo de salida, la Fashion Week de Nueva York, una de las pasarelas de moda más deslumbrantes.
A partir de este evento, se convirtió en una figura recurrente en tipo de pasarelas. Varias marcas de cosmética, moda y maquillaje se pusieron en contacto con para trabajar con ellas. "Hemos tenido un montón de ofertas y Maddy está encantada", explica su madre. "Queremos cambiar la imagen que se tiene de los discapacitados intelectuales, pero lo más importante es nuestra rutina diaria y ser felices (...) Solo seguiré haciendo esto mientras Maddy sea feliz con ello, solo me importa lo que le haga feliz a ella".
Y es que todo sucedió en tan solo un año, ahora Maddy es el rostro de la empresa de cosméticos Glossigirl, y la firma de bolsos EverMaya ya ha bautizado a una de sus creaciones como The Madeline, anunciando que las ganancias por la venta de este producto se donaran a la Sociedad Nacional del Síndrome de Down en Guatemala. Además, por si fuera poco, Maddy ha sido nominada para galardones como Orgullo de Australia o El joven australiano del año... y el público de a pie de calle tampoco se queda corto, ¡supera el medio millón de seguidores en Facebook!
Maddy se ha convertido en una fuente de inspiración para personas con necesidades especiales en toda Europa y en los países de habla hispana... sus conquistas la han convertido en embajadora honoraria de la inclusión social, que lucha por derribar prejuicios arraigados en el negocio de la alta costura.
El nacimiento prematuro es un tema de preocupación frecuente para una familia, por este motivo, una asociación australiana llamada L´il Aussie Prems Fundation ha lanzado una campaña viral en las redes sociales... ¡el antes y el después de estos niños prematuros!
Esta organización, además de prestar una ayuda psicológica y económica a estas familias, invita a compartir en las redes sociales fotografías de estos niños llevando ellos mismos otra fotografía de su nacimiento prematuro. Todo con un lema claro: "Da un paso adelante por los prematuros".
Si te encuentras en esta situación, igual podrías aportar tu granito de arena para ayudar a desterrar estos miedos, ¡gracias!
Aquí puedes ver muchas más fotos... ¡súper recomendables!
Fuente: La Información
Con 28 años, la vida de Ana Cecilia se convirtió en una lucha por la supervivencia contra el cáncer... pero, eso sí, una batalla llena de alegría y valentía: ¡nada menos que hacerle frente bailando!
Y en esos años no encontró mejor escenario que el propio Instituto de Enfermedades Neoplásicas, que durante un buen tiempo se convirtió en su casa. "Al mes de mi primera operación bailé y bailé. El mejor escenario fue la sala del hospital. Al año siguiente tuve como pareja a mi doctor. Así le declaré la batalla al cáncer. Luego tuve varias presentaciones gracias a mis compañeras de habitación."
Esta etapa "distinta" en su vida le llevó a establecer su propia academia de marinera norteña en el país (baile típico en esa zona de Perú) y a demostrar que se puede hacer frente al cáncer de una forma llena de optimismo. Su lucha, además de derrochar elegancia, ha ayudado a aumentar la conciencia de las mujeres respecto a la prevención de este tipo de cáncer y a un mejor autocuidado.
Fuente: Aleteia.org
Ana María Montero es una de las presentadoras estrella de la CNN en español. Se incorporó a la cadena en 1997 y por el plató de su programa en Hollywood, Escenario, pasaron durante años las principales figuras mundiales del cine y la música. Recientemente ha hecho un paréntesis en su carrera para cuidar de su familia.
"En mi última escapada a Europa, necesitaba darle un abrazo a Ana María después de varios años de no vernos, mamá coraje de sus dos tesoros más preciados: el torbellino de Isabella, y la muñequita, toda sonrisotas, de Madlaina, que nació con síndrome de Down hace poco más de un año", introduce Nuno en su blog: "Salimos a cenar solas por la noche para recordar viejos tiempos. Apenas pudimos contener las lágrimas cuando conversamos acerca de ciertas profundidades insondables de la vida, especialmente al recordar los momentos del difícil embarazo que vivió a causa de esa niña por la que casi nadie apostaba que llegaría a ver la luz, que batalló en su vientre desde el quinto mes por mantenerse viva, a quien al nacer su mamá decidió bautizar con un segundo nombre: Valentina, para poder decirle así al referirse a ella: Madlaina La Valiente".
Tienes dos hijas como dos soles… ¿Qué ha significado para ti la maternidad? ¿Qué has aprendido de ella?
¡Uff! Por donde empiezo… Sí, son mis soles, en eso tienes razón. Cuando tengo días (y los tengo) en que no entiendo nada y cuestiono todo, sólo tengo que fijarme en ellas y es como si se me aclarara la vista…
He aprendido, desde luego, lo que significa tener paciencia. Y estar presente, no sólo físicamente, sino mentalmente: desde que nace tu primer hijo, eres mamá 24 horas al día, no es como que puedas desconectar y decir ¡ya! basta por hoy, no, tus hijos te necesitan… Sobre todo, cuando son tan pequeñas como las mías.
Aprendes a ser más creativa: te conviertes en la “crisis manager number one” mientras tratas de mantener el tipo con una sonrisa… Y creo, de manera egoísta, que estoy aprendiendo a verme como me ven ellas y a amarme a mí misma como ellas lo hacen: de manera incondicional.
Ser mamá, ¿siempre lo soñaste?
La maternidad para mí es un camino que siempre soñé que caminaría. Al principio, pensé que lo viviría más joven… Es decir, que con veinticinco años ya estaría casada y tendría tres hijos, pero fue como si Dios me hubiese tomado de la mano y me hubiese dicho no, todavía no. Primero nos vamos por aquí. Y me llevo a CNN en español, donde en lugar de ser esposa y mamá joven, me convertí en presentadora de televisión.
En ese pequeño desvío, ja ja, pasaron veinte años, pero al final pude retomar mi sueño y creo que con mucha más sabiduría y experiencia que la que hubiera podido aportar que cuando tenia veinte… Y, realmente, es la faceta que a mí en lo personal me faltaba para poder seguir realizándome en la vida. Todo lo que he aprendido con mis hijas y todo lo que seguiré aprendiendo, me ayuda a seguir creciendo como ser humano y, ¡ensanchándome cada vez más el corazón!
¿Se parece la maternidad a lo que imaginabas de niña?
No, nunca me hubiese podido imaginar lo que me esperaba. Es imposible hacerlo hasta que lo vives. ¡Eres responsable de la vida de otro ser humano! Es una gravedad que jamás podrías imaginarte cuando jugabas a las muñecas. Pero eso sí, tampoco el impresionante sentimiento que te produce verlas aprender algo nuevo, sonreír, crecer día a día… El poder llegar a querer tanto a una persona, eso nunca me lo imaginé. Es duro a veces, sacrificado siempre, pero también divertido y enriquecedor.
Madlaina Valentina es toda sonrisas y amor...
Sí, lo es… Es una niña muy cariñosa, mimosa, tranquila… Y que duerme bien. ¡Eso también contribuye mucho a que sea feliz! –exclama riendo-. La queremos a rabiar y me gustaría pensar que eso ella lo refleja también.
Cuando el médico te dijo que la niña nacería con problemas en el quinto mes de embarazo, fue un momento muy difícil para ti.
Es curioso… Cuando la tengo delante de mí, la miro a los ojos y me río tanto con ella, es difícil acordarme del por qué lo pasé tan mal… Porque está claro que sí lo pasé muy mal, vamos… De ¡ábrete tierra y trágame! Que te digan los médicos de pronto que tu embarazo viene mal, que lo más probable es que la vida de tu bebé no llegue a término y no sobreviva y que, si lo hace, no sólo tendrá trisomía 21 (síndrome de Down) sino que además, lo más probable es que nazca con muchos más problemas terribles… Sinceramente, en ese momento, como madre estás viviendo tu peor pesadilla… En tierra extranjera, con mi mamá, mis hermanos, ¡todos tan lejos! Fue muy, muy fuerte.
¿Alguna vez se cruzó por tu mente la idea de interrumpir el embarazo?
Me dieron la opción… Estaba ya en el límite del tiempo en el que era “legal” abortar aquí y para muchos, de cierta forma, era comprensible que lo hiciera… A pesar de que uno diga de este agua jamás beberé y que nunca sería una opción para mí, el miedo te nubla la mente… El si pudiésemos ‘borrar’ todo esto e intentarlo de nuevo, tener una segunda oportunidad… Qué gran tentación. Pero no fui capaz… En el fondo de mi corazón, sabía que nunca lo haría…
Y en esos momentos de desolación y oscuridad ante lo desconocido, sentí una compasión enorme por todas aquellas mujeres que, alguna vez en su vida, se habían enfrentado a la misma situación que yo y habían decidido terminar su embarazo. Ese miedo, esa incertidumbre es completamente abrumadora y es normal y natural que el primer impulso sea querer escapar. Pero la formación que me dieron mis padres, el saber que cada vida es única y eternamente valiosa, que nadie es el dueño de la vida de nadie, mis creencias, mi fe, mi forma de ver la vida… Todo se aunó en ese momento y ahí encontré todo el valor que necesitaba.
Cuando el pediatra, uno que no conocía, me vino a ver a mi cama de hospital, fue como si Dios me hubiera mandado un ángel. Como todos, me preguntó que qué había decidido hacer, y le dije que seguiría adelante con el embarazo. Pensé que se iba a llevar las manos a la cabeza, pero nunca se me olvidará la expresión de su cara: sus ojos se iluminaron con una luz asombrosa, sonrió de oreja a oreja, me felicitó con una alegría inmensa y me confesó que se alegraba infinito de que le diera una oportunidad a mi hija… También me dijo que no me preocupara de nada, que si naciera antes, él la atendería. Nunca le olvidaré.
Ese momento fue muy importante para mí, el sentir que tenía un aliado… ¡Me felicitó por mi embarazo, cuando yo casi había olvidado el milagro que sucedía en mi vientre! Fue muy reconfortante… Y efectivamente, él la recibió cuando llegó tres meses más tarde y fue su primer pediatra.
También quisiera añadir que nació con el corazón casi perfecto, no necesitó de oxígeno para respirar, nada de todo el panorama desalentador que me habían contado. Lo único a lo que tuvieron que ayudarle, fue a alimentarse porque estaba demasiado débil y cansada y prefería dormir antes que comer… Pero vamos, eso también a las dos semanas se resolvió y nos la llevamos a casa.
¿Cuáles son tus miedos respecto a Madlaina y qué haces para superarlos?
Como, gracias a Dios, no padece de problemas de salud más allá del síndrome de Down, por el momento estamos tranquilos. Puede que desarrolle otras cosas a medida que vaya creciendo, pero por ahora está bien. Come, duerme, ríe, llora, oye bien, ve bien, se sienta sola, empezó ya a gatear por todos lados… En fin, parece ir de acuerdo con el medio año de retraso que suelen tener los niños con trisomía 21.
Mis miedos son más de cara al futuro… ¿Cómo será su vida?, ¿cómo llevará el colegio?, ¿la adolescencia?, ¿el amor?… ¿Podrá tener hijos? ¿Cómo la tratará el mundo? ¿Sufrirá mucho? ¿Poco? ¿La sabremos apoyar lo suficiente? ¿Estaremos haciendo todo lo posible? Trato de no pensarlo más de la cuenta, me volvería loca…
En eso los niños, sobre todo cuando vienen con ‘special needs’ [necesidades especiales], son un recordatorio constante de esa gran verdad que dice que lo más importante es vivir el momento con tus cinco sentidos.
¿Qué sentiste cuando la pusieron en tus brazos por primera vez?
¡Tantas emociones! Pero sobre todo, una inmensa gratitud, porque finalmente la tenía conmigo, en mis brazos, y con síndrome y todo, se veía perfecta. Un angelito…
Y ahora, cuando la miras…
¡Me derrito de amor! Vamos, ¡me quedo hecha un charco! Es difícil de describir, es como si se me expandiera el corazón tanto que temo que se me vaya a escapar del pecho. Y me pasa lo mismo con la mayor… Es increíble que se pueda querer tanto a otro ser humano. Cuando miro a la peque entre mis brazos, ella sonríe y yo le sonrío y así estamos, todo el día sonriéndonos la una a la otra, ja ja… Y me la como a besos, claro.
Isabella, ¿sabe que su hermanita tiene necesidades especiales? ¿Has hablado de eso con ella?
No todavía… Acaba de cumplir cinco y la bebé, uno. Hasta ahora, no ha habido gran diferencia entre Madlaina y otros bebés de su edad, por lo que Isabella no pregunta. Pero sí, creo que en los próximos meses será un tema que tendremos que abordar.
¿Qué les dirías a las mamás que están enfrentando ahora una situación como la que tú viviste durante tu embarazo?
Pues sobre todo, que tengan valor. Que confíen en sus corazones y que apuesten por sus hijos, por esa vida que ya existe y que llevan dentro. El que tu hijo o tu hija tenga trisomía 21 no significa que se vaya a acabar el mundo. Aunque lo sientas en ese momento, te prometo que no pasará. Y cuando nacen, son una alegría como cualquier bebé: es tu bebé y nada más.
También ayuda mucho que se informen, que contacten o se conecten con otros padres que hayan tenido un bebé con T21. Compartir con ellos ayuda muchísimo. En mi caso particular, tengo una ex-compañera y súper amiga de CNN con un varón que también nació con síndrome de Down. En cuanto se lo dije, me mandó un montón de información y estuvo horas conmigo al teléfono.
Luego acá, conecté con una alemana que ya tenía una bebé de cuatro meses. Sin habernos conocido nunca, estuvo dos horas contestando mis preguntas por teléfono. Pero sobre todo, me aseguraba que todo iba a estar bien, que cuando finalmente la tuviese en brazos, se me pasaría todo el miedo… Y así fue.
Es más, ahora me he vuelto voluntaria de Insieme 21, que es la organización oficial aquí en Suiza dedicada al síndrome. Además de ayudarles con diferentes eventos, también tengo la dicha de ser ese ‘lifeline’ para otros padres en Zurich, sobre todo extranjeros, cuyo idioma materno no es el alemán.
¿Cuál es el mejor consejo que te han dado al respecto cuando has comentado tu experiencia?
Soy muy dichosa porque en cuanto lo empecé a decir, aparecieron contactos por todas partes de familias que también tenían hijos con T21 y con ello, mil consejos, ideas, información. Y creo que, en lo que más coincidieron, fue en felicitarme por mi nueva bebé. Al recordarlo aún se me aguan los ojos porque entre miedos, dudas, incertidumbres, es fácil olvidarse en determinados momentos de que sí, efectivamente has tenido una bebé y es digna de que la celebren y tú de que te feliciten…
Fuente: Blog de Los Ángeles (y Religión en Libertad)
Biking for Babies tenía dos misiones en el mes de julio: una de ellas era pedalear desde Nueva Orleans hasta Chicago en ocho días, y la otra era ayudar a tantas embarazadas, familias jóvenes, y niños no nacidos como pudieran.

Mike Schaefer y Jimmy Becker coincidieron en la Universidad de Illinois y se hicieron amigos rápidamente gracias a la afición común de actividades de resistencia. Comenzaron a desafiarse mutuamente en clase, tanto física como mentalmente, y así es como surgió la idea de un viaje de camping y ciclismo, como una forma de recaudación de fondos para los centros de ayuda al embarazo. "Queríamos recaudar fondos para centros de ayuda al embarazo, sabíamos (...) que carecían de los medios necesarios para su promoción" para llevar a cabo su maravillosa tarea "de ayuda a las familias jóvenes y las mujeres".
En 2009, Biking for Babies realizó su primer viaje y recaudó $ 15.000, y en cuatro años y han recaudado la increíble suma de $ 100.000. Este año el equipo estuvo formado por once ciclistas que representaban a diferentes centros de ayuda al embarazo. El viaje desde Nueva Orleans hasta Chicago se realizó en nueve días, con un promedio de alrededor de 150 km por día.
"Lo especial para Biking for Babies es (...) capturar esas experiencias de madres valientes y llevárselas a la gente, literalmente, yendo en bicicleta a través de sus ciudades y pueblos (...) No se reduce sólo a recaudar dinero (...) sino que se trata de apoyar a las personas que han tenido dificultades en sus vidas. Queremos hacer todo lo que podamos para ayudar".
Katie era un niño de nueve años huérfano en Bulgaria que debido a la mala dieta del orfanato donde se encontraba tenía la malnutrición severa, anemia, osteoporosis, escorbuto... Pero incluso con todas estas preocupaciones médicas, Katie todavía era un niño deseado.
Ahora vive los Estados Unidos con su familia adoptiva y está recibiendo la atención médica adecuada, así como gran cantidad de amor y bondad; todo esto gracias a asociaciones como Proyecto Eli.
Proyecto Eli fue creado con el fin de encontrar familias para niños con necesidades especiales en todo el mundo, pero más específicamente de Ucrania, y les ayuda con el engorroso papeleo y con todo la asistencia que sea necesaria. También recauda dinero para ayudar a las familias a pagar la adopción, para cubrir los costes de las pruebas médicas y el tratamiento, y para asegurar que los niños estén debidamente atendidos.
El trabajo de esta asociación muestra que cada niño es un hijo deseado y que ser provida no consiste sólo en estar contra del aborto. Con cada dólar que recogen, y la vida de todos los niños que ayudan, Proyecto Eli está extendiendo el mensaje provida por todo el mundo.
Fuente: LifeSiteNews
Beatriz llevaba dos años intentado quedarse embarazada. Por fin, un 28 de diciembre, el test de embarazo dio positivo... Día de los Santos Inocentes, y nadie la creyó. Pero era real, y el bebé comenzó a crecer. De repente, un bulto extraño en el abdomen desató todas las alarmas. Un cáncer que destrozaba las ilusiones y para la que algunos sólo tenían una solución abortar.
Pero Beatriz lo tenía claro: "¡Qué otra cosa podía hacer, no iba a renunciar al niño! Y no me iba a dejar morir tampoco". Y en la Clínica Universitaria de Navarra le dieron esta opción, "o por lo menos de intentarlo". Ahora, su testimonio ha sido uno de los elegidos por la Clínica para celebrar su 50 aniversario.
Tatiana y Krista Hogan, de cinco años, están unidas por la cabeza. Debido a que comparten el tejido cerebral, y que Krista es parcialmente dependiente de corazón de Tatiana, no pueden ser separadas quirúrgicamente Pero sin embargo, las niñas han disfrutado de buena salud.
La madre, Felicia Simms, fue informada de la condición de sus hijas a los cinco meses de gestación, y se negó a considerar un aborto.
Este vídeo es una manera de decir: "Estas chicas tienen el derecho de estar aquí, y siempre lo han tenido (...) Espero que la gente empiece a pensar antes de hablar". Y por otro lado, el autor del vídeo, Secular Pro-life dijo que esperan que el vídeo ayudará a reconsiderar el argumento a favor del aborto de la autonomía corporal.
Fuente: LifeSiteNews
El mundo de Rafael e Isabel cambió de forma radical hace ocho años. Sus vidas, cuentan al recodarlo, “se iluminaron de una manera especial”. Aquella primavera de 2004 el matrimonio, afincado en la capital y sin hijos, tomó una de las decisiones más importantes de su vida y, sin duda, “la más acertada”.
“Una vez analizadas las características familiares y personales de Rafael e Isabel, les propusimos que acogieran a dos hermanos, un niño de 9 años y una niña de 8 que, por distintos motivos, no podían estar con sus padres biológicos”, explica Mari Carmen González, responsable del Programa de Acogimiento Familiar de Cruz Roja en Almería.
Tras un periodo de tres mese donde se fueron conociendo mediante visitas al orfanato, llegó el momento más crucial. “La primera vez que los niños entraron en casa -precisa Rafael- estábamos muy nerviosos. Nos convertimos en una familia de la noche a la mañana”. Y desde ese momento se hicieron inseparables. “Nuestra vida no se podría explicar sin nuestros niños”, explica Isabel, quien detalla que “la convivencia en familia durante ocho años ha llenado nuestras vidas de luz y amor”.
Fuente: TheFamilyWatch
Marisa Ferrante esperaba dar a luz a un monstruo según le había advertido su ginecólogo pues a los 4 meses detectó una malformación que no podía describir a la madre de la criatura.
Con energía recomendó a la paciente la necesidad de someterse a un aborto. Lo calificó de imprescindible, porque nacería una niña con numerosas deformidades, si es que el embarazo llegaba a buen puerto porque, el médico, también albergaba sus dudas.
Marisa, mujer católica que esperaba con alegría el alumbramiento de su bebé, se negó a someterse a tal práctica. "Yo quería a toda costa esa criatura (...) No podía aceptar un destino tan cruel y mi tozudez me dio la razón". Y así nació su pequeña Anna: un bebé perfecto,
Esa pequeña, Anna Valle, veinte años después se convertiría en Miss Italia. En 1995 la prensa italiana calificó a la modelo como belleza renacentista por su negra melena y sus rasgos suaves. Sus ojos verdes y su 1,78 son reflejo de aquella «tozudez» de Marisa. La propia Anna, consciente de su historia, al defender su candidatura ante el público en el certamen de Miss Italia, pidió al público que la votara a ella para «darle una alegría a mi madre».
Fuente: HazteOir.org
De acuerdo con el periódico chino Yanzhao Metro Daily, Lou Xiaoying, de 88 años de edad, ha rescatado a más de 30 bebés abandonados en las calles de Jinhua, China, durante los últimos cuatro decenios.
Lou ha vivido toda su vida en la extrema pobreza, y mientras hurgaba en busca de objetos desechados que podría vender encontró a su primer bebé: "Todo empezó cuando me encontré con el primer bebé en1972, una niña, cuando yo estaba buscando basura. Estaba acostada entre la basura de la calle, abandonada; habría muerto si no la hubiéramos rescatado y llevárnosla con nosotros ".
"Verla crecer y hacerse fuerte nos dio tanta felicidad que me di cuenta (...) de que si tenía la fuerza suficiente para recoger la basura, ¿cómo no reciclar algo tan importante como las vidas humanas".
A pesar de que la pobreza es un factor que contribuye a que muchos de estos niños hayan sido abandonados, podemos ver el ejemplo de Lou, que saca fuerzas de la indigencia para demostrar el verdadero valor de la vida.
Fuente: Mercator.net
Nos dimos cuenta en noviembre de 2005 que íbamos a tener un bebé. Yo acababa de salir del Ejército, y nos habíamos establecido en la ciudad de Cibolo en el Estado de Texas – muy cerca de la ciudad de San Antonio, en los Estados Unidos de América. Cuando empezamos a tratar de tener un bebé, nos sorprendió el tiempo que tomó. (...) Pero poco después, Becky estaba embarazada.
Becky era la administradora de la oficina de un médico especialista (...). Ella siempre había comido bien, y mantenía un estilo de vida muy activo corriendo, caminando, andando en bicicleta (...). Pero alrededor de marzo de 2006 fuimos a hacer un sonograma y toda nuestra feliz existencia se vino abajo alrededor de nosotros.
(...) Un especialista nos dijo que no nuestra niña tenía un labio leporino y el paladar hendido, además de que no tenía estómago, y que padecía problemas en su corazón. Él necesitaba que volviéramos en una semana para otra prueba.
Después de una semana de espera muy difícil, el médico reiteró sus sospechas primeras y terminó la consulta diciéndonos que había “opciones”. Le preguntamos: “¿Qué quiere decir opciones?” Y luego nos dimos cuenta: se refería al aborto.
Le preguntamos al “especialista” si perderíamos a nuestro bebé prematuramente debido a la gravedad de los problemas. Él dijo que eso sería más que probable que sucediera, a lo cual le respondimos que si este bebé no iba a hacerlo, sería decisión de Dios de darlo por terminado, no la nuestra. Después de todo, habíamos hecho una promesa a Jesús.
Creo que volvimos para una visita más, donde el especialista vio el estómago. Tuvo que esperar que Laci abriera la boca y tragara un poco de líquido amniótico, y lo vio. Así que ahora todo lo que nuestra pequeña niña tenía era un defecto común facial de nacimiento. ¿Por qué un médico sugeriría el aborto como un diagnóstico preliminar?
Pero poco después, en julio, Becky desarrolló toxemia y se le prescribió en reposo en cama el miércoles con una prueba de esfuerzo programada para el domingo. Durante la cita, el médico dijo que Laci estaba en peligro, y que tenía que orar para saber qué hacer. Así que salió de la habitación durante unos 20 minutos, regresó y dijo que íbamos a cirugía. Una media hora más tarde, nació Laci Faith Lowell. Nació casi un mes antes, y pesaba 1 kilo 785 gramos, y tenía el más bello labio leporino bilateral – era perfectamente simétrico. Una hora más tarde tuvo problemas para respirar y se la sometió a una evacuación médica hasta Christus Santa Rosa, donde permanecería dos meses.
Una vez en Santa Rosa comenzamos a saber que Laci había pasado algunos otros problemas de salud. Además de la del labio leporino y el paladar, ella era sorda, posiblemente ciega, y tenía problemas de corazón (...). Estábamos muy preocupados con su función cerebral, y una tomografía computarizada demostró que “todas las partes estaban ahí”, razón por la cual estuvimos muy agradecidos.
La primera vez que nos enteramos de sus problemas me enojé mucho. No con Becky, ni con Laci, sino con Dios. Y lo dije… en voz alta. Incluso fuimos a la iglesia para conversar con nuestro sacerdote. Casi le exigí respuestas a él. Ahora me doy cuenta que yo no fui muy racional en ese momento.
Visitamos a Laci todos los días que estuvo en Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), y nos quedamos todo el tiempo que nos permitían. (...) Hablamos con ella y la besamos y la abrazamos. Con el paso del tiempo nos dimos cuenta que se trataba de un ser humano pequeño, a pesar de todas las cuestiones, y ella necesitaba que la abrazáramos y la amáramos, que fuésemos todo para ella.
Salimos de la UCIN en septiembre con la orden de conseguir que nuestro bebé llegara a pesar 4,5 kilos, para que se le pudiera practicar una cirugía de corazón. Lo hicimos, y la cirugía fue un éxito, sin embargo, ella se quedó con una válvula pulmonar con agujeros, que tendrán que ser reemplazada periódicamente a lo largo de su vida.
Inscribimos a Laci en un lugar llamado Sunshine Cottage, una escuela para sordos en San Antonio, Texas, donde nos enteramos que Laci era efectivamente sorda en su oído izquierdo, pero que ella tenía algo de audición en su oído derecho. Básicamente, ella podía oir sonidos más fuertes que un motor a reacción en su oreja derecha. Además, nos enteramos que Laci tenía algo de visión en su ojo derecho. No se sabía cuánto, pero ella reconocía nuestras caras y llegaba a los juguetes. Laci fue equipada con audífonos mientras esperábamos para que ella llegara a la edad suficiente para un implante coclear.
En este punto, Becky y Laci estaban muy involucrados con la ECI (...). ¡Tuvimos un par de cirugías para corregir el labio leporino y el paladar hendido, y luego tuvimos un implante coclear! ¡Qué cambio se produjo! Ella empezó a gatear poco después y se interesó mucho en comunicarse con nosotros. Ese pequeño cerebro estaba trabajando. Ella comenzó Preescolar en Sunshine Cottage, y consiguió graduarse para jardín de infantes para el año siguiente. Ella se desenvuelve bien, manteniéndose al día con sus compañeros de clase, tanto oral como visualmente. En algunos casos, al ser la más joven de su clase, ¡está haciendo más de lo que se espera de ella!
Así que aquí estamos hoy con nuestra bella Laci Faith Lowell. Estamos agradecidos que Dios nunca se la llevara de nosotros. Estamos agradecidos que ella se esté desenvolviendo tan bien. Estamos sorprendidos por Laci todos los días. Laci dice y hace cosas que otros niños no hacen. Ella acaba de cumplir cinco años, y utiliza comúnmente las siguientes palabras en forma correcta: grande, fabuloso, delicioso, increíble, gracias, no gracias, y muchas, muchas más. Su color favorito es cualquier tonalidad de verde, y le encanta TinkerBell y las princesas. Laci está aprendiendo a pescar conmigo. (...) Somos muy afortunados por tenerla en nuestras vidas.
Fuente: Notifam
Los activistas pro-vida de Italia tienen grandes esperanzas de que el entusiasmo juvenil de una multitud de 15.000 personas en el mes de marzo volverá a traer el tema del aborto a la mesa política con el nuevo gobierno de Italia.
"Sin duda, pondrá el tema sobre la mesa", dijo uno de los organizadores. "Se va a enviar un mensaje a los políticos moderados que no quieren entrar en el agua caliente, para que nos apoyen".
Los organizadores de la marcha esperaban 5.000 participantes a lo sumo, ¡y la cifra se multiplicó por tres!, y no solo con italianos, sino con gente de toda Europa. La enorme marea de personas, la mayoría entre 20 y 30 años, se extendía por el centro histórico de la ciudad, desde el Coliseo hasta Castel Sant'Angelo.
Monseñor Ignacio Barreiro, el director de la oficina de Roma de Vida Humana Internacional, que ayudó a organizar dijo que la marcha es una "demostración de un nuevo compromiso para defender la vida" en Italia, y en el mundo entero.
Fuente: LifeSiteNews
Un gran empresa nacional de fabricación de alimentos en EEUU hace algo más que ofrecer un gran sabor... lo ofrece con un estilo provida
JTM Food Group lleva sus comidas a escuelas, a restaurantes, al ejército, y a organizaciones gubernamentales con 20 semirremolques, cada uno mostrando, en el panel trasero, una gran imagen de un bebé sonriendo con las palabras "la vida, ¡qué opción más hermosa!".
"Es nuestra oportunidad de participar en la causa provida", dijo Tony Maas, director ejecutivo de la empresa.
"Ser provida ha sido tradición en nuestra familia, y sin duda nuestro negocio", dijo, Mosa. "Creemos que debemos utilizar todos los medios que tenemos que llevar el mensaje de la vida al mundo".
Fuente: LifeSiteNews
Se han unido bajo una causa común de negarse algo que les gusta hasta que llegue el día en el que los bebés en el vientre materno ya no puedan ser legalmente asesinados. Es un nuevo movimiento pro-vida, consciente del valor espiritual del sacrificio personal en la lucha por la vida del no nacido.
"He hecho compromiso de no comer chocolate hasta que termine el aborto, incluso si eso significa que nunca lo vuelva a probar; quiero que mis acciones den una oportunidad a los no nacidos ", afirma un joven en la página web del grupo.
"Tengo 16 años y me encanta Mountain Dew", dijo otra persona. "Tengo por lo menos 2 por día. Pero algo que odio es el aborto. Así que oficialmente renuncio a Mountain Dew hasta que desaparezca el aborto".
Marion Jones, directora de este proyecto tiene convicción de que verá como desaparece el aborto en EEUU: "Más de la mitad de los americanos son pro-vida (...) Nuestro país está teniendo un cambio de corazón (...) Pero esa victoria no será posible sin sacrificio".
¿Y tú, qué piensas hacer...?
Fuente: LifeSiteNews
"Mi mamá es absolutamente increíble, siempre poniéndonos en primer lugar, al mismo tiempo que anima a otros con su historia y su actitud positiva", escribió su hija Jocelyn en la página Walmart, donde fue nominada por su pequeña niña como "Mamá del Año".
En mayo de 2011, María Pitman fue diagnosticada con cáncer de mama cuando estaba embarazada de su séptimo hijo. "Después de negarse a abortar al bebé se sometió a una mastectomía completa a las 20 semanas de embarazo. Mientras aún estaba embarazada, pasó por tres tratamientos de quimioterapia, al mismo tiempo que cuidaba de mis 5 hermanos y yo. (...) Y en septiembre dio a luz a una niña perfectamente sana".
Walmart dice que la "Mamá del Año" es una celebración de las 9,2 millones de madres canadienses que trabajan incansablemente todos los días para mantener a su familia: "es una forma de reconocer a las madres en nuestras vidas por todo lo que hacen ".
Actualmente la madre, ya libre de cáncer, está compitiendo con su hija de 9 meses de edad, Johannah, para ver "a quién le crece el pelo primero".
Fuente: LifeSiteNews
Tong Phuoc Phuc es un hombre con una forma muy especial de hacer frente al aborto en Vietnam: adopta a los hijos no deseados, actualmente ha reunido veintisiete niños con sus respectivas madres.
Este maravilloso proyecto es una operación de tiempo completo que involucra toda la familia Phuc; y está empezando a llamar la atención, con donaciones que vienen de lugares tan lejanos como los Estados Unidos; e incluso el presidente de Vietnam le ha elogiado por "el cuidado de las mujeres y los niños despreciados por la sociedad."
Podría parecer a mucha gente que la vida de la familia Phuc es una es una vida difícil, pero él lo ve una forma totalmente opuesta: "Voy a continuar con este trabajo hasta mi último aliento de vida, y voy a animar a mis hijos a continuar esta forma de ayudar a la sociedad".
Fuente: LifeSiteNews
Ahora, mi niña tiene un año de edad, y he guardado un registro de todo el dinero que hemos gastado en ella, y ¿adivinad qué? David estaba en lo cierto. En total, gastamos $ 641,00. Eso es $ 52.41 al mes y $ 1.75 al día! (¿No es el precio de un café actualmente?)
¿Y qué son los $ 1.75 al día? Bueno, todo: pañales, alimentos para bebés, ropa, regalos, los documentos oficiales, la medicina, e incluso los gastos de la fiesta de cumpleaños.
¿Entonces por qué me molesto en hacer esto? Porque quería probar algo: muchas personas dicen que no pueden permitirse los niños, a menos que tengan toda la educación que quieren, una buena carrera y un doble ingreso en su familia. Y con esto se demuestra que es una idea errónea. Además de que muchas fuentes modernas que parecen dar la impresión de que tener un bebé no es asequible.
Además, una cosa que muchas madres no tienen en cuenta es la generosidad absoluta de todos a su alrededor cuando vas a tener un bebé, la gente se pregunta todo lo que necesita: la ropa y el carrito, mantas y botines, juguetes...
Fuente: LifeSiteNews











